DALE A TU BEBÉ LA OPORTUNIDAD DE GATEAR

Un pequeño no corre sin antes caminar y es lo ideal que haya caminado hasta después de gatear, una fase imprescindible en su desarrollo es el gateo, por eso hay que prestar atención desde los primeros meses en que puedes mantener a tu bebé en posición boca abajo algunos momentos durante el día en su cuna, esto ayudará a que se le facilite después esta actividad.

El gateo constituye un paso en el desarrollo neuromotor, prepara al pequeño para posteriores aprendizajes como leer y escribir ya que desarrolla la coordinación ojo-mano, así mismo, favorece el fortalecimiento de los músculos de brazos y piernas que más adelante le permitan mantener la columna perfectamente recta cuando esté maduro para poder ponerse de pie. Ayuda también al desarrollo intelectual y al equilibrio, le permite determinar el espacio que le rodea, enfoca su visión y fomenta su independencia.

Este es un período de transición que se presenta entre los 8 o 9 meses ya que tu bebé se sostenga bien estando sentado, sin embargo, algunos lo hacen alrededor del año, otros a los seis meses, mientras que hay niños que aprenden a caminar sin haber gateado nunca. Todos los niños tienen su propio proceso, no debes forzarlo y no te desesperes, no todos son iguales, lo ideal es que tarde o temprano pudieran hacerlo.

Tú juegas un papel importante para motivar a tu bebé a que se aventure en esta acción, no temas que se ensucie la ropita o se lastime sus rodillas o por cuestión de seguridad pienses que sea mejor mantenerlo en el corral limitando su espacio para la exploración y para que se pueda trasladar por diversos lugares fortaleciendo su autonomía y seguridad.

Es importante que le prepares un espacio libre, un suelo limpio, liso, seguro, acogedor y cálido; es probable que, en un principio, no quiera gatear, ya que es un ejercicio que se hace gradualmente, por ello, es importante el acompañamiento y la estimulación de los padres.

Permitir que el niño esté en posición boca abajo promueve el gateo, juguetes con sonidos y colores que le llamen la atención pueden convertirse en objeto de distracción para que el bebé los empuje y los persiga, su ropa debe ser lo más cómoda posible y evitar el uso de los zapatos.

Colócate al final de todos los estímulos, lo más probable es que también busque ir hacia ti, aunque puedes también posicionarte a su lado y gatear con él, pues tu bebé aprende también por imitación, pero eso sí, nunca le obligues, si bien es ideal que gatee antes de caminar por todo lo que puede representar para su desarrollo, si tu bebé se para y se lanza a caminar antes no debe tampoco convertirse en motivo de preocupación.

Todos los peques terminan en algún momento por gatear, aunque estén más grandecitos y ya caminen, puedes motivarles a realizar juegos que impliquen esa función, lo importante es que no quede por ti el darles la oportunidad de que lo hagan.


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